Por Ricardo Rodríguez, CEO CABI Economics
El contexto económico mundial ha estado inmerso en altos grados de incertidumbre y volatilidad los últimos años, entre la pandemia COVID-19, inyecciones monetarias, inflación, conflictos geopolíticos, entre otros aspectos. Esto ha generado temores de un desempeño económico negativo y ha incrementado las especulaciones sobre recesiones en las principales economías, aunque en muchos casos sin que esas especulaciones estén basadas en datos e indicadores que lo respalden.
De hecho, en el caso de Estados Unidos la Reserva Federal de Dallas publica su “indicador económico semanal”, una especie de medición de crecimiento económico semana a semana que permite identificar como crece la economía estadounidense incluso antes de que se publiquen los datos oficiales del Producto Interno Bruto. Este indicador ha reflejado que la economía estadounidense crece consistentemente entre 1.50% y 3.25%. De hecho, en las últimas semanas refleja una aceleración fuerte, marcando un crecimiento de 2.96% (al cierre de abril 2026), el crecimiento más alto registrado desde mayo 2025 y evidencia de una economía estadounidense en alto dinamismo, a pesar de la incertidumbre global y los conflictos geopolíticos.

Por supuesto, existen riesgos en el horizonte que podrían afectar este desempeño económico y causar una desaceleración en los próximos meses. Sin embargo, esperar una recesión se ve bastante compleja, especialmente si se toma en cuenta la definición técnica de recesión que consiste en dos trimestres consecutivos de caída en la actividad económica. Con un trimestre ya transcurrido y una economía fuerte en abril y mayo, es difícil esperar que en lo que resta del año la economía estadounidense se deteriore de tal forma que cause una recesión. Es más, el Fondo Monetario Internacional en su World Economic Outlook de abril 2026 proyectó un crecimiento de la economía estadounidense para el 2026 de 2.3%, reflejando una baja probabilidad para una recesión. Sin embargo, si es importante destacar un crecimiento económico mucho más moderado en otras áreas del mundo y particularmente en la Zona Euro y Medio Oriente.










