Por Juan Pablo Guzmán, Analista Asociado CABI
El entorno macro que rodea al consumo cambió considerablemente en 2026. Las remesas, motor histórico del gasto, se desaceleraron de un máximo de 30.1% interanual en julio de 2025 a -1.7% en agosto de 2026, su primera caída del período. En paralelo, la presión de costos se intensificó: la gasolina pasó de caer 10.8% en enero a subir 39.7% en agosto, máximo de la serie. La liquidez (M1) se mantuvo, pero muestra ya signos de desaceleración, situándose cerca de 12.8%.

Ilustración 1 – Variables macro seleccionadas, variación interanual (2023–2026)
El hallazgo más sólido vincula la liquidez con el consumo fuera del hogar. Desde mediados de 2025, cuando la liquidez comenzó a recuperarse, las correlaciones móviles de 12 meses mostraron un cambio de régimen: la de comida rápida pasó de -0.27 a +0.72 y la de restaurantes de -0.33 a +0.68. Un comportamiento similar se observa en tiendas de alimentos y centros comerciales, cuyas correlaciones evolucionaron desde terreno negativo hasta +0.47 y +0.45, respectivamente. En conjunto, estos resultados indican que el consumo volvió a responder de forma estrecha a la disponibilidad de liquidez en la economía.

Ilustración 2 – Correlación móvil de 12 meses: liquidez M1 y consumo fuera del hogar
En los últimos 12 meses, los rubros de consumo cotidiano son los que muestran la mayor sensibilidad a la liquidez. Comida rápida (+0.72), restaurantes (+0.68), tiendas de alimentos (+0.47) y centros comerciales (+0.45) registran las correlaciones más elevadas, evidenciando que el aumento en la disponibilidad de dinero se traduce principalmente en un mayor gasto recurrente. En contraste, los bienes duraderos de mayor valor presentaron una relación inversa o muy leve con la liquidez, como los electrodomésticos grandes para la cocina (-0.44) y los accesorios electrónicos (-0.15).

Ilustración 3 – Correlación de cada categoría de consumo con la liquidez M1 (ago-2026)
Las remesas cuentan otra historia. Conforme el flujo se fue desacelerando y el migrante percibió mayor riesgo ante las reformas migratorias, el gasto del remesero cambió de prioridad: se destinó a bienes durables y se contrajo de lo no durable y discrecional. Hoy las remesas correlacionan positivo (últimos 12 meses) con electrodomésticos (+0.56) y electrodomésticos grandes para la cocina (+0.37), pero negativo con accesorios electrónicos (-0.64), créditos y préstamos (-0.60) y comida y bebida (-0.48).

Ilustración 4 – Correlación de las remesas con el consumo: hace 12 meses vs. actual (agosto 2026)









